Profecía de Jesús en su primera venida del profeta Isaías.

 

Profecías de Jesús en el libro del profeta Isaías.

Primera venida.

 

Introducción.

El profeta Isaías enumeró los acontecimientos que ocurrirían al Mesías Jesús, desde su anuncio, hasta su llegada a Jerusalén. En cuanto a su venida en carne. Desenlaza su ministerio en Jerusalén, como maestro, profeta y salvador. Enumera también sus justos juicios, en la tierra, después de su partida al cielo, en su regreso, y al final de su gobierno del milenio.

 

En cuanto, a su proclamación a Israel en la manifestación del nombre de Dios, su Padre. Fu manifestado por Jesús. Ejecutando su voluntad, y haciendo su gran obra. La expiación por el pecado. Isaías profetiza todos los detalles y pormenores de la ejecución de la admirable obra de Jesús. Para salvar a su pueblo y a la humanidad.

 

           

 

Capítulo 1

 

1. La gloriosa edificación de Jerusalén para recibir al salvador.

Ciertamente, a mí esperarán los de la costa, y las naves de Tarsis desde el principio. Para traer tus hijos de lejos. Su plata y su oro con ellos, al nombre de Jehová tu Dios. Y al Santo de Israel, que te ha glorificado.

Extranjeros edificarán tus muros, y sus reyes te servirán. Porque en mi ira te castigué. Pero en mi buena voluntad tendré de ti misericordia.

Tus puertas estarán continuamente abiertas. No se cerrarán de día ni de noche. Para que sean traídas las riquezas de las naciones a ti, y conducidos a ti sus reyes.

Porque la nación o el reino que no te sirviese perecerá, y del todo será asolado.

La gloria del Líbano vendrá a ti, cipreses, pinos y bojes juntamente. Para decorar el lugar de mi santuario. Y yo honraré el lugar de mis pies.

Vendrán a ti humillados los hijos de los que te afligieron. Y a las pisadas de tus pies se encorvarán todos los que te escarnecían. Y te llamarán Ciudad de Jehová, Sion del Santo de Israel.

En vez de estar abandonada y aborrecida, tanto que nadie pasaba por ti, haré que seas una gloria eterna, el gozo de todos los siglos.

Mamarás, la leche de las naciones, el pecho de los reyes mamarás. Conocerás que yo Jehová soy el Salvador y Redentor tuyos, el Fuerte de Jacob.

En vez de bronce traeré oro, y por hierro plata. Por madera bronce, y en lugar de piedras hierro. Pondré paz por tu tributo, y justicia por tus opresores. Isaías 60, 9-17

1.1. Las vías de comunicación serán construidas.

Construiré caminos en todos mis montes. Y fabricaré calzadas en los caminos

Esto vendrá a realizarse de tierras muy lejanas. También, en ese tiempo, vendrán del norte y del occidente. Y de la tierra de Sinim. Isaias 49, 11-12

1.2. La gloriosa restauración de Jerusalén para recibir al salvador.

Nunca más se oirá en tu tierra violencia, destrucción ni quebrantamiento en tu territorio, sino que a tus muros llamarás Salvación, y a tus puertas Alabanza.

El sol nunca más te servirá de luz para el día, ni el resplandor de la luna te alumbrará. Si no que Jehová te será por luz perpetua, y el Dios tuyo por tu gloria.

No se pondrá jamás tu sol, ni menguará tu luna. Porque Jehová te será por luz perpetua. Y serán terminados los días de tu luto.

Y tu pueblo, todos ellos serán justos. Para siempre heredarán la tierra. Renuevos de mi plantío, obra de mis manos, para glorificarme.

El pequeño vendrá a ser mil, el menor, un pueblo fuerte. Yo Jehová, a su tiempo haré que esto sea cumplido pronto. Isaías 60, 18-22

1.3. La situación del mundo en su venida.

Reedificarán las ruinas antiguas, y levantarán los asolamientos primeros, y restaurarán las ciudades arruinadas, los escombros de muchas generaciones.

Extranjeros apacentarán sus ovejas, y los extraños serán sus labradores y sus viñadores. Isaías 61, 4-5

1.4. Jerusalén será restaurada para su venida.

Por amor de Sion no callaré, y por amor de Jerusalén no descansaré, hasta que salga como resplandor su justicia, y su salvación se encienda como una antorcha.

Entonces, verán las gentes, tu justicia, y todos los reyes tu gloria. Te será puesto un nombre nuevo, que la boca de Jehová nombrará.

Serás corona de gloria en la mano de Jehová, y diadema de reino en la mano del Dios tuyo.

Nunca más te llamarán desamparada, ni tu tierra se dirá más desolada. Si no que serás llamada Hefzi-bá, y tu tierra, Beula. Porque el amor de Jehová estará en ti, y tu tierra será desposada.

Porque como el joven se desposa con la virgen, se desposarán contigo tus hijos. Como el gozo del esposo con la esposa, así se gozará contigo el Dios tuyo.

Sobre tus muros, oh, Jerusalén, he puesto guardas. Todo el día y toda la noche no callarán jamás. Los que se acuerdan de Jehová, no reposen.

Ni le des tregua, hasta que restablezca a Jerusalén, y la ponga por alabanza en la tierra. Isaías 62, 1-7

 

El profeta Isaías profetiza, que Judá será edificada en su venida. Para la época, de su venida, el Imperio Romano dejó una huella significativa en Judea, Jerusalén, Samaria y otras regiones de Israel. El emperador Augusto Cesar fue el responsable de llevar a cabo toda la edificación de Judea en los años 12 antes de Cristo. En términos de construcciones, los romanos fueron responsables de la construcción de varias infraestructuras importantes, como acueductos, caminos, templos, casas, baños, y otros edificios públicos. Un ejemplo notable es el acueducto de Cesárea Marítima, que fue construido para abastecer de agua a la ciudad portuaria de Cesárea, fundada por Herodes el Grande.

 

En Jerusalén, Herodes el Grande también llevó a cabo importantes proyectos de construcción, incluyendo la expansión del Segundo Templo, conocido como el Templo de Herodes. Esta expansión convirtió al templo en uno de los edificios más impresionantes de la época.

 

En cuanto a las plantaciones de árboles, los romanos introdujeron y promovieron la agricultura en las regiones que conquistaron. En Judea y sus alrededores, se plantaron olivos, vides y otros árboles frutales. El Jardín de Getsemaní en Jerusalén, por ejemplo, es famoso por sus antiguos olivos, algunos de los cuales se cree que tienen miles años.

 

Los materiales y técnicas de construcción empleados por los romanos fueron, entre otros.

1.     Hormigón Romano: Los romanos fueron pioneros en el uso del hormigón, una mezcla de cal, arena, agua y piedras pequeñas. Este material les permitió construir estructuras duraderas y resistentes, como el Panteón y el Coliseo.

2.    Arcos y Bóvedas: Utilizaron arcos y bóvedas en sus construcciones para distribuir el peso de manera más eficiente y permitir la creación de grandes espacios interiores sin necesidad de columnas.

3.    Acueductos: Los acueductos romanos eran sistemas de canales y tuberías que transportaban agua desde fuentes lejanas hasta las ciudades. Estos acueductos estaban construidos con precisión y utilizaban la gravedad para mantener el flujo de agua.

4.    Calzadas Romanas: Las calzadas eran carreteras pavimentadas que conectaban las diferentes partes del Imperio. Estaban construidas con varias capas de materiales, incluyendo piedras grandes en la base y una capa superior de grava y piedras pequeñas.

5.    Baños Públicos (Termas): Los baños públicos eran complejos de edificios que incluían piscinas de agua caliente y fría, saunas y gimnasios. Utilizaban sistemas de calefacción subterránea (hipocausto) para calentar el agua y las habitaciones.

6.    Materiales Volcánicos: En algunas regiones, los romanos utilizaron materiales volcánicos como la puzolana para mejorar la calidad del hormigón y hacerlo más resistente al agua.

 

Estas técnicas y materiales permitieron a los romanos construir estructuras impresionantes que han perdurado a lo largo de los siglos.

 

Los romanos se inspiraron en gran medida en la arquitectura griega para sus construcciones. La arquitectura griega se caracteriza por su simplicidad, proporción, perspectiva y armonía. Los romanos adoptaron y adaptaron muchos elementos de la arquitectura griega, como los órdenes arquitectónicos clásicos: dórico, jónico y corintio.

 

La Influencia Griega en la Arquitectura Romana

1.     Órdenes Arquitectónicos: Los romanos utilizaron los órdenes dórico, jónico y corintio en sus edificios. Estos órdenes se refieren a los estilos de columnas y entablamentos que los griegos desarrollaron y que los romanos adoptaron y modificaron.

2.    Materiales: Aunque los griegos preferían el mármol para sus edificios públicos, los romanos utilizaron una combinación de materiales, incluyendo el hormigón, que les permitió construir estructuras más grandes y complejas.

3.    Diseño de Templos: Los templos romanos a menudo seguían el diseño de los templos griegos, con columnas y frontones. Sin embargo, los romanos añadieron su propio toque, como el uso de arcos y bóvedas.

4.    Teatros y Anfiteatros: Los romanos también adoptaron el diseño de los teatros griegos, pero los ampliaron y mejoraron, creando anfiteatros como el Coliseo, que podían albergar a miles de espectadores.

 

La influencia griega en la arquitectura romana es evidente en muchos de los edificios y monumentos que aún se pueden ver hoy en día.

 

Los romanos utilizaron diversa mano de obra especializada. También utilizaron a los esclavos, que provenían de diversas regiones conquistadas por el Imperio Romano, incluyendo Europa, África y Asia. Por ejemplo, había esclavos de Grecia, Galia, Germania, Britania, Egipto y muchas otras áreas.

 

Capítulo 2

 

2. Jafet, será engrandecido.

 Noé, bendice a sus hijos proféticamente, se cumplió en la primera venida de Jesús. Genesis 9:27. Isaías recuerda este hecho. Después que Juda va al cautiverio de Babilonia. Diciendo entre otros aspectos lo siguiente:

Ciertamente, tú has dejado a tu pueblo, la casa de Jacob. Porque están llenos de costumbres traídas del oriente. Y de agoreros, como los filisteos. Pactan con los hijos de los extranjeros.

Su tierra está llena de plata y oro, sus tesoros no tienen fin. También está su tierra llena de caballos, y sus carros son innumerables.

Además, su tierra está llena de ídolos. Se han arrodillado ante la obra de sus manos. Y ante lo que fabricaron sus dedos.

Se ha inclinado el hombre, y el varón se ha humillado. Por tanto, no los perdones. Isaías 2, 6-9.

 

El profeta Isaías profetiza y anuncia, que Israel y Judá decayeron por quebrantar su pacto. Cuando vino el Mesías, no poseían la gloria que Dios había dado a David y su hijo Salomón como reyes de Israel. Pasando la ciudad de Judá en Jerusalén a ser dominada por el Impero Romano. A quien Dios había engrandecido. A los descendientes de Jafet que son los descendientes de Europa. Y ellos habitaron en la tierra de Sem, descendientes de Israel. Les servía, los demás pueblos que son descendientes de Cam.

 

Lo antes mencionado tenía que suceder, antes la llegada del Mesías. Y era una señal profética que solo el pueblo de Israel conocía. Por lo tanto, ellos conocían el tiempo de su venida.

 

Capítulo 3

 

3. Juan anuncia el cumplimiento de promesa del salvador.

3.1. El mensajero de Dios y el mensaje de Juan el Bautista.

Digan a los de corazón sin aliento: Esforzarse, no temas. Porque, nuestro Dios, viene la recompensa, el pago. Dios mismo vendrá, y los salvará. Isaías 35, 4.

Consolaos, consolaos, pueblo mío, dice vuestro Dios.

Hablen al corazón de Jerusalén; díganle en voz alta, que su tiempo se ha cumplido. Su pecado es perdonado; que doble ha recibido, de la mano de Jehová, por todos sus pecados. Isaías 40, 1-2.

3.2. Juan el Bautista prepara el camino del Señor.

Voz que clama en el desierto: Prepara el camino a Jehová. Endereza la calzada en la soledad a nuestro Dios.

3.3. Juan anuncia de la manifestación de la gloria de Dios. Isaías 40, 3

Todo valle sea alzado, bájese todo monte y collado. Lo torcido enderecé, y lo áspero se suavice.

Se manifestará la gloria de Jehová, y toda carne juntamente la verá. Porque la boca de Jehová lo ha hablado. 40, 4-5.

3.4. Las palabras anunciadas por Juan el Bautista.

Oí una voz que decía: Da voces. Y yo respondí: ¿Qué tengo que decir a voces? Que toda carne es hierba, y toda su gloria como flor del campo.

La hierba se seca, y la flor se marchita. Porque el viento de Jehová sopló en ella. Ciertamente como hierba es el pueblo.

Secase la hierba, marchitase la flor. Pero la palabra del nuestro Dios permanece para siempre. Isaías 40, 6-8

3.5. El lugar donde estará anunciado Juan el Bautista.

Súbete sobre un monte alto, anuncia a Sion. Alza fuertemente tu voz, anuncia a Jerusalén. Álzala, no temas. Di a las ciudades de Judá: ¡Ve aquí está Dios! Isaías 40:9.

 

El profeta anuncia que Dios enviará a su mensajero, para preparar el camino del Señor Jesús. Así aconteció en Jerusalén. Y Juan lo anuncio, como el sumo sacerdote, según el orden de Aarón. Se desconoce, porque Juan no anuncio en el templo. Porque según el trasfondo histórico de la época. Anás y Caifás ocupaban el cargo de Juan. Pero la profecía de Isaías ya lo había anunciado. Y por el mensaje que les traía Juan, ha debido ser expulsado, así como hicieron con Jesús del templo. Y Juan confirmo, que el anunciaba, lo que fue profetizado por el profeta Isaías. Juan 1, 23.

 

Capítulo 4

 

4. El Renuevo o Nazareno.

4.1. Dios lamenta la descendencia del Ungido, Emanuel.

 Pasando hasta Judá, inundará, pasando adelante, y llegará hasta la garganta. Extendiendo sus alas, llenará la anchura de tu tierra, oh, Emanuel. Isaías 8, 8.

4.2. El renuevo glorificado.

En aquel tiempo el renuevo de Jehová será para hermosura y gloria. El fruto de la tierra para grandeza y honra, a los sobrevivientes de Israel. Isaías 4, 2.

4.3. La descendencia del rey David, renovada, o el Nazareno.

Saldrá una rama del tronco de Isaí, y brote, retoñará de sus raíces.

Reposará sobre él el Espíritu de Jehová. Espíritu de sabiduría y de inteligencia. Espíritu de consejo y de poder. Espíritu de conocimiento y de temor de Jehová. Isaías 11, 1-2.

4.4. El renuevo de David.

Subirá cuál renuevo delante de él, como raíz en tierra seca. No tendrá una apariencia atractiva, ni una hermosura impresionante. Lo veremos, pero sin atractivo alguno para que más lo deseemos. Isaías 53, 2.

 

El renuevo es la esperanza, que Dios da a la descendencia del rey David. Porque cuando fueron cautivos por Babilonia, fueron quemados, eunucos y presos. Su raíz quedó seca. Y Dios hace brotar un renuevo, porque el rey Joaquim fue encarcelado por 37 años y luego el rey de Babilonia, Evil-Merodac, lo indulta. Renuevo significa Nazareno. Y Jesús habito en Nazaret. Fue llamado Jesús de Nazaret.

 

Capítulo 5

 

5. Nacimiento y humanidad del Señor Jesús.

Por tanto, el Señor mismo les dará señal: Mira, la virgen concebirá, dará a luz un hijo, y llamará su nombre Emanuel.

Comerá mantequilla y miel. Hasta que sepa desechar lo malo y escoger lo bueno.

Porque antes que el niño sepa desechar lo malo y escoger lo bueno. La tierra de los dos reyes que tú temes será abandonada. Isaías 7, 14-16

5.1. El glorioso salvador de la gloriosa ciudad de Jerusalén.

Levántate, resplandece. Porque ha venido tu luz, y la gloria de Jehová ha nacido sobre ti.

Porque, las tinieblas cubrirán la tierra, y la oscuridad las naciones. Pero sobre ti amanecerá Jehová. Y sobre ti será vista su gloria.

Andarán las naciones a tu luz, y los reyes al resplandor de tu nacimiento.

Alza tus ojos alrededor y mira, todos estos se han juntado, vinieron a ti. Tus hijos vendrán de lejos, y tus hijas serán llevadas en brazos.

Entonces verás, y resplandecerás. Se maravillará y ensanchará tu corazón. Porque la multitud del mar se haya vuelto a ti y las riquezas de las naciones hayan venido a ti.

Multitud de camellos te cubrirá. Dromedarios de Madián y de Efa. Vendrán todos los de Sabá. Traerán oro e incienso, y publicarán alabanzas de Jehová.

Todo el ganado de Cedar será juntado para ti. Carneros de Nebaiot te serán servidos. Serán ofrecidos con agrado sobre mi altar, y glorificaré la casa de mi gloria. Isaías 60, 1-7.

5.2. El glorioso anuncio de los ángeles del salvador.

¿Quiénes son éstos que vuelan como nubes, y como palomas a sus ventanas? Isaías 60, 8.

                                            

Capítulo 6

 

6. El ministerio de Jesús.

6.1. El buen pastor vendrá con poder.

Mira, que Jehová el Señor vendrá con poder, y su brazo señoreará. Mira, que él viene con su recompensa. Miraran su rostro. Él paga a Dios. En la consumación de su obra.

Como pastor apacentará su rebaño. En su brazo llevará los corderos. En su seno llevará sus rebaños y pastoreará suavemente a las recién paridas. Isaías 40, 10-11.

6.2. Correrán a él toda la gente.

Acontecerá en el final de los tiempos, que será confirmado el monte de la casa de Jehová, como cabeza de los montes. Será exaltado sobre los collados. Correrán a él, todas las naciones.

Vendrán muchos pueblos, y dirán: Vengan, subamos al monte de Jehová, a la casa del Dios de Jacob. Nos enseñará sus caminos. Y caminaremos por sus sendas. Porque de Sion saldrá la ley. Y de Jerusalén la palabra de Jehová.

Juzgará entre las Naciones. Reprenderá a muchos pueblos. Volverán sus espadas en rejas de arado. Sus lanzas en hoces. No alzará espada, nación contra nación, ni se adiestrarán más para la guerra.

Vengan, oh, a la casa de Jacob, y caminaremos a la luz de Jehová. Isaías 2, 2-5.

6.3. Profecía de lo que les anuncia el Mesías.

6.3.1. Palabras de Jesús en Jerusalén sobre el fin de Israel.

a. 8:13 A Jehová de los ejércitos, a él santifica. Él sea tu temor, y él sea su miedo.

b. 8:14 En resumida cuenta, él será por santuario. Pero a las dos casas de Israel, por piedra para tropezar. Por tropezadero para caer, por lazo, por red al morador de Jerusalén.

c. 8:15 Muchos tropezarán entre ellos, caerán, y serán quebrantados. Se enredarán y serán apresados.

6.4. El testimonio de la gracia.

a. 8:16 Ata el testimonio, sella la ley entre mis discípulos.

b. 8:17 Esperaré, por tanto, en Jehová, el cual escondió su rostro de la casa de Jacob, y en él confiaré.

c. 8:18 Por consiguiente, yo y los hijos que me dio Jehová. Somos por señales y presagios en Israel, de parte de Jehová de los ejércitos, que mora en el monte de Sion.

d. 8:19 Si les dijeren: Pregunten a los encantadores y a los adivinos, que susurran hablando, respondan: ¿No consultará el pueblo a su Dios? ¿Consultará a los muertos por los vivos?

e. 8:20 Si no dijeren conforme ¡A la ley y al testimonio! Es porque no se les ha revelado.

f. 8:21 Pasarán por la tierra, fatigados y hambrientos. Acontecerá que, teniendo hambre, se enojarán, maldecirán a su rey y a su Dios, levantando el rostro en alto.

g. 8:22 Mirarán a la tierra, y en efecto tribulación. Tinieblas, oscuridad y angustia. Y serán sumergidos en las tinieblas.

6.5. Profecía cumplida en la venida de Jesús.

6.5.1. Jesús predica a Galilea de los gentiles.

a. 9:1 Pero no habrá para siempre oscuridad. Para la que está ahora en angustia. Tal como la aflicción que le vino en el tiempo, que livianamente tocaron la primera vez a la tierra de Zabulón y a la tierra de Neftalí. Porque al fin llenará de gloria el camino del mar, de aquel lado del Jordán, en Galilea de los gentiles.

b. 9:2 El pueblo que andaba en tinieblas, vio gran luz. Los que moraban en tierra de sombra de muerte, luz resplandeció sobre ellos. Mat 4:13-16.

c. 9:3 Multiplicaste a la gente, y aumentaste la alegría. Se alegrarán delante de ti, como se alegran, en la siega. Como se gozan, cuando reparten el botín.

6.6. Los estragos en su venida por desobedecer su pacto.

a. 9:4 Porque tú quebraste su pesado yugo, y la vara de su hombro. Y el cetro de su opresor, como en el día de Madián.

b. 9:5 Porque todo calzado que lleva el guerrero. En el tumulto de la batalla. Y todo manto revolcado en sangre. Será quemados. Como el pasto en el fuego.

6.6.1. El Ungido traerá sanidad y libertad.

a. 49:8 Así dijo Jehová: En tiempo aceptable te oí, y en el día de salvación te ayudé. Te guardaré, y te daré por pacto al pueblo. Para que restaures la tierra. Para que heredes las heredades asoladas.

b. 49:9 Para que digas a los presos: Salgan; y a los que están en tinieblas: Anuncien. En los caminos, que serán apacentados. Y en todas las alturas tendrán sus pastos.

c. 49:10 No tendrán hambre ni sed, ni el calor, ni el sol los afligirá. Porque el que tiene de ellos misericordia los guiará, y los conducirá a manantiales de aguas.

6.7. Profecía de la venida de Jesús anunciando el reino.

a. 9:6 Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado, y el principado sobre su hombro. Se llamará su nombre Admirable, Consejero, Dios Fuerte, Padre Eterno, Príncipe de Paz.

b. 9:7 Lo dilatado de su imperio y la paz no tendrán límite. Sobre el trono de David y sobre su reino. Disponiéndolo y confirmándolo en juicio. Y en justicia. Desde ahora y para siempre. Esto lo hará el celo de Jehová de los ejércitos.

c. 9:8 El Señor envió palabra a Jacob, y cayó en Israel.

d. 9:9 Lo sabrá todo el pueblo, Efraín y los moradores de Samaria. Que con soberbia y con altivez de corazón dicen:

e. 9:10 Los ladrillos cayeron. Pero edificaremos de cantería. Cortaron los cabrahígos. Pero en su lugar pondremos cedros.

6.8. El único salvador de Israel.

6.8.1. Cualidades del Ungido.

a. 42:1 A mi siervo, yo le sostendré. A mi escogido, en quien mi alma tiene satisfacción. He puesto sobre él mi Espíritu. Él traerá justicia a las naciones.

b. 42:2 No gritará, ni levantará su voz, ni vociferará en las calles.

c. 42:3 No quebrará la caña que se cae, ni apagará el pábilo que se ha quemado. Por medio de la verdad traerá justicia.

d. 42:4 No se cansará ni desmayará, hasta que establezca en la tierra justicia. Y las costas esperarán en su ley.

“El verso 42:2. Se explica. El ungido no destrozará al que se ha equivocado, y al que ha fallado a Dios” “Él, la verdad, traerá la justicia de Dios. Obrando con justicia”.

6.9. Él hará el pacto y comprenderán las Naciones.

a. 42:5 Así dice Jehová Dios. Creador de los cielos, y el que los abre. El que expande la tierra y sus productos. El que da aliento al pueblo, que mora sobre ella. Y espíritu a los que por ella andan.

b. 42:6 Yo Jehová te he llamado en justicia. Y te sostendré por la mano. Te guardaré y te pondré por pacto al pueblo. Por luz de las naciones.

6.10. La libertad que dará a la gente el Ungido.

a. 42:7 Para que abras los ojos de los ciegos. Para que saques de la cárcel a los presos. Y de casas de prisión a los que moran en tinieblas.

b. 42:8 Yo Jehová; este es mi nombre. Y a otro no daré mi gloria, ni mi alabanza a esculturas.

c. 42:9 Mira se cumplieron las primeras cosas, y yo anuncio nuevas cosas. Antes que salgan a luz, yo las notificó.

6.11. La alabanza y el cántico nuevo a Jehová.

a. 42:10 Canten a Jehová un nuevo cántico. Tributen alabanzas por toda la tierra. Desde los que trafican en el mar, y todo cuanto hay en él. En las costas y los habitantes de ellas.

b. 42:11 Levanten la voz en el desierto y en sus ciudades. En las aldeas donde habita Cedar. Canten los moradores de Sela. Y desde la cumbre de los montes den voces de júbilo.

c. 42:12 Den gloria a Jehová, y anuncien sus loores en las costas.

6.12. Todo manifestará que Jehová reinará. 

a. 42:13 Jehová saldrá como gigante, y como hombre de guerra despertará el celo. Gritará, vociferará, se esforzará sobre sus enemigos.

b. 42:14 Desde el siglo he callado, he guardado silencio, y me he detenido. Alzaré la voz, como la que está de parto. Asolaré y juntamente devoraré.

c. 42:15 Convertiré en soledad a los montes y collados, haré secar toda su hierba. Los ríos tornaré en islas, y secaré los estanques.

d. 42:16 Guiaré a los ciegos por el camino que no sabían. Les haré andar por sendas que no habían conocido. Delante de ellos cambiaré las tinieblas en luz. Y lo escabroso en llanura. Estas cosas les haré, y no los desampararé.

e. 42:17 Serán vueltos atrás y en extremo confundido los que confían en ídolos, y dicen a las imágenes de fundición: Ustedes son nuestros dioses.

6.13. El ministerio profético del salvador.

a. 61:1 El Espíritu de Jehová el Señor está sobre mí. Porque me ungió Jehová; me ha enviado a predicar buenas nuevas a los abatidos, a vendar a los quebrantados de corazón, a publicar libertad a los cautivos, y a los presos apertura de la cárcel.

b. 61:2 A proclamar el año de la buena voluntad de Jehová, y el día de venganza del Dios nuestro. A consolar a todos los enlutados;

c. 61:3 A ordenar que a los afligidos de Sion se les dé gloria en lugar de ceniza, óleo de gozo en lugar de luto, manto de alegría en lugar del espíritu angustiado. Y serán llamados árboles de justicia, plantío de Jehová, para gloria suya.

6.14. El momento de entrar el salvador a Jerusalén.

a. 62:8 Juró Jehová por su mano derecha, y por su poderoso brazo: Que jamás daré tu trigo por comida a tus enemigos, ni beberán los extraños, el vino que es fruto de tu trabajo.

b. 62:9 Si no que los que lo cosechan lo comerán, y alabarán a Jehová. Y los que lo comercian, lo beberán en los atrios de mi santuario.

c. 62:10 Pasen, pasen por las puertas.  Barren el camino al pueblo. Allanen, allanen la calzada, quiten las piedras, alza pendón a los pueblos.

d. 62:11 Jehová proclamó hasta lo último de la tierra: Digan a la hija de Sion: En seguida, viene tu Salvador. Con él su recompensa, y delante de él su obra.

e. 62:12 Les llamarán Pueblo Santo, Redimidos de Jehová. Y a ti te llamarán Ciudad Deseada, no desamparada.

Capítulo 7

 

7. Ofrenda del Sacrificio Expiatorio de Jesús.

7.1. Los sufrimientos del Mesías.

a. 50:6 Di mi cuerpo a los heridores, y mis mejillas a los que me arrancaban la barba. Ni escondí mi rostro de injurias y de esputos.

b. 50:7 Porque Jehová el Señor me ayudará. Por tanto, no me avergoncé. Por eso puse mi rostro como un pedernal, y sé que no seré avergonzado.

7.1.1. La pasión por su pueblo Israel.

a. 63:8 Porque dijo: Ciertamente, mi pueblo son hijos que no mienten. Y fue su Salvador.

b. 63:9 En toda angustia de ellos, él fue angustiado, y el ángel de su faz los salvó. En su amor y en su clemencia los redimió. Los trajo, y los levantó todos los días de la antigüedad.

7.2. Alégrense porque Dios vendrá a Jerusalén.

a. 52:1 Despierta, despierta, vístete de poder, oh, Sion; vístete tu ropa hermosa, oh, Jerusalén, ciudad santa. Porque nunca más vendrá a ti incircunciso ni inmundo.

b. 52:2 Sacúdete del polvo. Levántate y siéntate, Jerusalén. Suelta las ataduras de tu cuello, cautiva hija de Sion.

c. 52:3 Porque así dice Jehová: De balde fuiste vendido. Por tanto, sin dinero serás rescatado.

d. 52:4 Porque así dijo Jehová el Señor: Mi pueblo descendió a Egipto en tiempo pasado. Para morar allá, y el asirio lo cautivó sin razón.

e. 52:5 Y ahora ¿qué hago aquí, dice Jehová, ya que mi pueblo es llevado injustamente? Los que en él se enseñorean, lo hacen aullar, dice Jehová. Continuamente es blasfemado mi Nombre, todo el día.

f. 52:6 Por tanto, mi pueblo sabrá mi Nombre, por esta causa en aquel día. Porque yo mismo que hablo, seguro estaré presente.

g. 52:7 ¡Cuán hermosos son sobre los montes los pies del que trae alegres noticias, del que anuncia la paz, del que trae buenas noticias, del que publica la salvación, del que dice a Sion!: ¡Tu Dios reina!

7.3. La muerte expiatoria y la resurrección Salvador.

a. 52:8 ¡Voz de tus atalayas! Alzarán la voz, juntamente darán voces de júbilo. Porque ojo a ojo verán, que Jehová vuelve a traer a Sion.

b. 52:9 Canten alabanzas, alégrense juntamente, soledades de Jerusalén. Porque Jehová ha consolado a su pueblo, a Jerusalén ha redimido.

c. 52:10 Jehová desnudó su santo brazo, ante los ojos de todas las naciones. Y todos los confines de la tierra, verán la salvación de nuestro Dios.

d. 52:11 Apártense, apártense, salgan de ahí, no toques cosa inmunda, salgan de en medio de ella. Purifíquense los que llevan los utensilios de Jehová.

e. 52:12 Porque no saldrán apresurados, ni irán huyendo. Porque Jehová irá delante de ustedes, y les congregará el Dios de Israel.

7.4. La glorificación y exaltación del Hijo de Dios.

a. 52:13 Mira, que mi siervo será prosperado, será engrandecido y exaltado. Será puesto muy en alto.

b. 52:14 Como se asombraron de ti muchos, de tal manera fue desfigurado de los hombres su parecer. Y su hermosura, más que la de los hijos de los hombres.

c. 52:15 Así asombrará él a muchas naciones. Los reyes cerrarán ante él la boca. Porque verán lo que nunca les fue contado. Y entenderán lo que jamás habían oído.

7.5. La doctrina del salvador.

a. El anuncio de su salvación no lo creyó Israel.

53:1 ¿Quién ha creído a nuestro anuncio? ¿y sobre quién se ha manifestado el brazo de Jehová?

b. El eterno pacto renovado.

53:2 Subirá cual renuevo delante de él, y como raíz de tierra seca. No hay parecer en él, ni hermosura, le veremos. Sin atractivo, para que le deseemos.

c. El nombre eterno despreciado por Israel.

53:3 Despreciado y desechado entre los hombres. Varón de dolores, experimentado en quebranto. Como que escondimos de él el rostro. Fue menospreciado, y no lo estimamos.

d. El Hijo del Hombre llevo nuestra culpa.

53:4 Ciertamente llevó él nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores. Nosotros le tuvimos por azotado. Por herido de Dios y abatido.

e. El juicio del Hijo del Hombre por la sentencia.

53:5 Pero él, herido, fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados. El castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados.

f. La gracia de Dios.

53:6 Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, cada cual se apartó por su camino. Pero Jehová cargó en él el pecado de todos nosotros.

g. La justicia del Dios hecha en su Hijo.

53:7 Angustiado él, y afligido, no abrió su boca. Como cordero fue llevado al matadero. Y como oveja delante de sus trasquiladores, enmudeció, y no abrió su boca.

h. La pena de muerte en el juicio del hijo de Dios.

53:8 Por cárcel y por juicio fue quitado. Su generación, ¿quién la contará? Porque fue cortado de la tierra de los vivientes. Y por la rebelión de mi pueblo fue herido.

i. La santidad del salvador.

53:9 Se dispuso con los impíos su sepultura. Pero con los ricos fue en su muerte. Aunque nunca hizo maldad, ni hubo engaño en su boca.

j. La expiación y resurrección del Hijo de Dios. 

53:10 Con todo eso, Jehová quiso quebrantarlo, sujetándole a padecimiento. Cuando haya puesto su vida en expiación por el pecado. Verá linaje, vivirá por largos días.  Y la voluntad de Jehová será en su mano prosperada.

k. La sabiduría del salvador los justificará.

53:11 Verá el fruto de la aflicción de su alma, y quedará satisfecho. Por su conocimiento justificará mi siervo justo a muchos. Y llevará las iniquidades de ellos.

l. Glorificación y exaltación del Hijo de Dios.

53:12 Por tanto, yo le daré parte con los grandes. Y con los fuertes repartirá despojos. Por cuanto derramó su vida hasta la muerte, y fue contado con los pecadores. Habiendo él llevado el pecado de muchos. Y orado por los transgresores.

 

Capítulo 8

 

8. El ministerio de sus escogidos.

a. 61:6 Ustedes serán llamados sacerdotes de Jehová, ministros de nuestro Dios serán llamados. Comerán las riquezas de las naciones, y con su gloria serán sublimes.

b. 61:7 En lugar de su doble confusión y de su deshonra. Los alabarán en sus heredades. Por lo cual en sus tierras poseerán doble honra, y tendrán perpetuo gozo.

8.1. Lo que anunciaran sus apóstoles.

8.1.1. La justicia de Dios en la redención del Mundo.

a. 54:1 Regocíjate, oh estéril, la que no daba a luz. Levanta canción y da voces de júbilo. La que nunca estuvo de parto. Porque más son los hijos de la desamparada que los de la casada, ha dicho Jehová.

b. 54:2 Ensancha el sitio de tu tienda, y las cortinas de tus habitaciones sean extendidas. No seas escasa. Alarga tus cuerdas, y refuerza tus estacas.

c. 54:3 Porque te extenderás a la mano derecha y a la mano izquierda. Tu descendencia heredará naciones. Y habitará las ciudades asoladas.

d. 54:4 No temas, porque, no serás confundida. Y no te avergüences, porque no serás afrentada. Si no que te olvidarás de la vergüenza de tu juventud, y de la afrenta de tu viudez, no tendrás más memoria.

e. 54:5 Porque tu marido es tu Hacedor. Jehová de los ejércitos es su nombre. Tú Redentor es el Santo de Israel. Dios de toda la tierra será llamado.

f. 54:6 Porque como a mujer abandonada y triste de espíritu te llamó Jehová. Y como a la esposa de la juventud que es repudiada, dijo el Dios tuyo.

g. 54:7 Por un breve momento te abandoné. Pero te recogeré con grandes misericordias.

8.2. La Iglesia de Jesús su Hijo.

a. 54:8 Con un poco de ira escondí mi rostro de ti por un momento. Pero con misericordia eterna tendré compasión de ti, dijo Jehová tu Redentor.

b. 54:9 Porque esto me será como en los días de Noé, cuando juré que nunca más las aguas de Noé pasarían sobre la tierra. Así he jurado que no me enojaré contra ti, ni te reñiré.

c. 54:10 Porque los montes se moverán, y los collados temblarán. Pero no se apartará de ti mi misericordia. Ni el pacto de mi paz se quebrantará, dijo Jehová, el que tiene misericordia de ti.

d. 54:11 Pobrecita, fatigada, con tempestad, sin consuelo. En ese tiempo, yo cimentaré tus piedras sobre carbunclo, y sobre zafiros te fundaré.

e. 54:12 Tus ventanas pondré de piedras preciosas. Tus puertas de piedras de carbunclo, y toda tu muralla de piedras preciosas.

f. 54:13 Todos tus hijos serán enseñados por Jehová. Y se multiplicará la paz de tus hijos.

g. 54:14 Con justicia serás adornada. Estarás lejos de opresión. Porque no temerás, ni tendrás temor. Porque no se acercará a ti.

8.3. Las puertas del Hades no prevalieran contra su iglesia.

a. 54:15 Si alguno conspirare contra ti, lo hará sin mí. El que contra ti conspiraré, delante de ti caerá.

b. 54:16 Mira, que yo hice al herrero, que sopla las brasas en el fuego, y que saca la herramienta para su obra. Y yo he creado al destruidor para destruir.

c. 54:17 Ninguna arma forjada contra ti prosperará, y condenarás toda lengua que se levante contra ti en juicio. Esta es la herencia de los siervos de Jehová, y su salvación de mí vendrá, dijo Jehová.

8.4. La gran salvación de Dios para el mundo.

8.4.1. Dios dará el don de la fe para ser salvos.

a. 55:1 A todos los sedientos: Vengan a las aguas. A los que no tienen dinero, vengan, compren y coman. Vengan, compren sin dinero y sin precio. Vino y leche.

b. 55:2 ¿Por qué gastas el dinero en lo que no es pan, y su trabajo en lo que no sacia? Óiganme atentamente, y coman del bien, y se deleitará su alma con grosura.

c. 55:3 Escúchenme, y vengan a mí. Oigan, y vivirá su alma. Y haré con ustedes un pacto eterno, las misericordias firmes a David.

8.4.2. La fe en su Hijo que salva.

a. 55:4 Mira, que yo lo di por testigo a los pueblos, por jefe y por maestro a las naciones.

b. 55:5 En ese tiempo, llamarás a gente que no conociste, y gentes que no te conocieron correrán a ti. Por causa de Jehová tu Dios, y del Santo de Israel, que te ha honrado.

8.4.3. Acércate a escuchar su palabra de fe.

a. 55:6 Busca a Jehová mientras puede ser hallado, llámale en tanto que está cercano.

8.4.4. Cree en tu corazón la palabra de fe para ser salvo.

a. 55:7 Deje el impío su camino, y el hombre inicuo sus pensamientos. Y vuélvase a Jehová, el cual tendrá de él misericordia. Y al Dios nuestro, el cual será inmenso en perdonar.

b. 55:8 Porque mis pensamientos no son sus pensamientos, ni sus caminos, mis caminos, dijo Jehová.

c. 55:9 Como son más altos los cielos que la tierra, así son mis caminos, más altos que sus caminos. Y mis pensamientos más que sus pensamientos.

d. 55:10 Porque como desciende de los cielos la lluvia y la nieve. Y no regresa allá, sino que riega la tierra. La hace germinar y producir. Le da semilla al que siembra, y pan al que come.

e. 55:11 Así será mi palabra que sale de mi boca. No regresará a mí sin ser cumplida, sino que hará lo que yo quiero. Y será prosperada en aquello, para la cual la envié.

f. 55:12 Porque con alegría saldrás, y con paz regresarás. Los montes y los collados levantarán canción, delante de ustedes. Y todos los árboles del campo aplaudirán con sus palmas.

g. 55:13 En lugar de la zarza crecerá ciprés, y en lugar de la ortiga crecerá arrayán. Será a Jehová por nombre. Por señal eterna que nunca será raída.

8.5. La gran salvación de Dios para el mundo.

8.5.1. Dios dará el don de la fe para ser salvos.

a. 55:1 A todos los sedientos: Vengan a las aguas. A los que no tienen dinero, vengan, compren y coman. Vengan, compren sin dinero y sin precio. Vino y leche.

b. 55:2 ¿Por qué gastas el dinero en lo que no es pan, y su trabajo en lo que no sacia? Óiganme atentamente, y coman del bien, y se deleitará su alma con grosura.

c. 55:3 Escúchenme, y vengan a mí. Oigan, y vivirá su alma. Y haré con ustedes un pacto eterno, las misericordias firmes a David.

8.5.2. La fe en su Hijo que salva.

a. 55:4 Mira, que yo lo di por testigo a los pueblos, por jefe y por maestro a las naciones.

b. 55:5 En ese tiempo, llamarás a gente que no conociste, y gentes que no te conocieron correrán a ti. Por causa de Jehová tu Dios, y del Santo de Israel, que te ha honrado.

8.5.3. Acércate a escuchar su palabra de fe.

a. 55:6 Busca a Jehová mientras puede ser hallado, llámale en tanto que está cercano.

8.5.4. Cree en tu corazón la palabra de fe para ser salvo.

a. 55:7 Deje el impío su camino, y el hombre inicuo sus pensamientos. Y vuélvase a Jehová, el cual tendrá de él misericordia. Y al Dios nuestro, el cual será inmenso en perdonar.

b. 55:8 Porque mis pensamientos no son sus pensamientos, ni sus caminos, mis caminos, dijo Jehová.

c. 55:9 Como son más altos los cielos que la tierra, así son mis caminos, más altos que sus caminos. Y mis pensamientos más que sus pensamientos.

d. 55:10 Porque como desciende de los cielos la lluvia y la nieve. Y no regresa allá, sino que riega la tierra. La hace germinar y producir. Le da semilla al que siembra, y pan al que come.

e. 55:11 Así será mi palabra que sale de mi boca. No regresará a mí sin ser cumplida, sino que hará lo que yo quiero. Y será prosperada en aquello, para la cual la envié.

f. 55:12 Porque con alegría saldrás, y con paz regresarás. Los montes y los collados levantarán canción, delante de ustedes. Y todos los árboles del campo aplaudirán con sus palmas.

g. 55:13 En lugar de la zarza crecerá ciprés, y en lugar de la ortiga crecerá arrayán. Será a Jehová por nombre. Por señal eterna que nunca será raída.

8.5.5. Cuando comprendas que el día de reposo es tu redención.

a. 58:13 Si el día de reposo descansas, y dejas de hacer tu voluntad en mi día santo. Y llames delicia, santo, glorioso de Jehová. Y lo veneras, no andando en tus propios caminos, ni buscando tu voluntad, ni hablando tus propias palabras.

b. 58:14 Entonces, te deleitarás en Jehová. Y yo te haré subir sobre las alturas de la tierra.  Te daré a comer la heredad de Jacob, tu padre. Porque la boca de Jehová lo ha hablado.

8.6. La salvación de Jehová en ser transformado en él.

8.6.1. El pecado ha hecho una división entre Dios y su pueblo.

a. 59:1 Mira, que no se ha acortado la mano de Jehová para salvar, ni se ha agravado su oído para oír.

b. 59:2 Si no que sus iniquidades, han hecho división entre ustedes y su Dios. Y sus pecados han hecho que se oculte de ustedes su rostro para no oír.

59:3 Porque sus manos están contaminadas de sangre, y sus dedos de iniquidad. Sus labios pronuncian mentira, su lengua habla maldad.

8.6.2. La perversidad en la que anda el pueblo.

a. 59:4 No hay quien clame por la justicia, ni quien juzgue por la verdad. Confían en vanidad, y hablan vanidades. Conciben maldades, y dan a luz iniquidad.

b. 59:5 Incuban huevos de áspides, y tejen telas de arañas. El que comiese de sus huevos, morirá. Y si los apretasen, saldrán víboras.

c. 59:6 Sus telas no servirán para vestir, ni de sus obras serán cubiertos. Sus obras son obras de iniquidad, y obra de rapiña está en sus manos.

d. 59:7 Sus pies corren al mal, se apresuran para derramar la sangre inocente. Sus pensamientos, pensamientos de iniquidad. Sus caminos son destrucción y quebrantamiento.

e. 59:8 No conocieron camino de paz, ni hay justicia en sus caminos. Sus veredas son torcidas. Cualquiera que por ellas fuere, no conocerá la paz.

8.6.3. La consecuencia de su camino perverso.

a. 59:9 Por esto se alejó de ustedes la justicia, y no nos alcanzó la rectitud. Esperamos luz, y vino tinieblas. Resplandores, y andamos en oscuridad.

b. 59:10 Palpamos la pared como ciegos, y andamos a tientas como sin ojos. Tropezamos a mediodía como de noche. Estamos en lugares oscuros como muertos.

c. 59:11 Gruñimos como osos todos nosotros, y gemimos lamentablemente como palomas. Esperamos justicia, y no la hay. Salvación, y se alejó de nosotros.

8.6.4. La razón de alejarse de la salvación. 

a. 59:12 Porque nuestras rebeliones se han multiplicado delante de ti, y nuestros pecados han atestiguado contra nosotros. Porque con nosotros están nuestras iniquidades, y conocemos nuestros pecados.

b. 59:13 El prevaricar y mentir contra Jehová, y el apartarse de seguir a nuestro Dios. Estar hablado calumnia y rebelión. Concebir y proferir de corazón palabras de mentira.

8.6.5. Torcieron el derecho de la verdad.

a. 59:14 El derecho se retiró, y la justicia se alejó. Porque la verdad tropezó en la plaza, y la equidad no pudo venir.

b. 59:15 La verdad fue detenida, y el que se apartó del mal fue puesto en prisión. Lo vio Jehová, y desagradó a sus ojos. Porque pereció el derecho.

c. 59:16 Vio que no había hombre, y se maravilló que no hubiera quien se interpusiese. Lo salvó su brazo, y le afirmó su misma justicia.

8.7. La vestidura de la armadura de Dios los protegió.

a. 59:17 Porque de justicia se vistió como de una coraza, con yelmo de salvación en su cabeza. Tomó ropas de venganza por vestidura. Y se cubrió de celo como de manto.

b. 59:18 Como para vindicación. Como para retribuir con ira a sus enemigos. Y dar el pago a sus adversarios. El pago dará a los de la costa.

c. 59:19 Temerán desde el occidente el nombre de Jehová, y desde el nacimiento del sol su gloria. Porque vendrá el enemigo como río, pero el Espíritu de Jehová levantará bandera contra él.

 

 

Capítulo 9

 

9. El pacto de Dios con su Espíritu.

a. 59:20 Vendrá el Redentor a Sion, y a los que se volvieren de la iniquidad en Jacob, dice Jehová.

b. 59:21 Este será mi pacto con ellos, dijo Jehová: El Espíritu mío que está sobre ti, y mis palabras que puse en tu boca, no faltarán de tu boca, ni de la boca de tus hijos, ni de la boca de los hijos de tus hijos, dijo Jehová. Desde ahora y para siempre.

9.1. Cuando comprendas que el día de reposo es tu redención.

a. 58:13 Si el día de reposo descansas, y dejas de hacer tu voluntad en mi día santo. Y llames delicia, santo, glorioso de Jehová. Y lo veneras, no andando en tus propios caminos, ni buscando tu voluntad, ni hablando tus propias palabras.

b. 58:14 Entonces, te deleitarás en Jehová. Y yo te haré subir sobre las alturas de la tierra.  Te daré a comer la heredad de Jacob, tu padre. Porque la boca de Jehová lo ha hablado.

9.2 El pacto eterno de salvación.

a. 61:1 El Espíritu de Jehová, el Señor está sobre mí. Porque me ungió Jehová; me ha enviado a predicar buenas nuevas a los abatidos, a vendar a los quebrantados de corazón, a publicar libertad a los cautivos, y a los presos apertura de la cárcel.

b. 61:2 A proclamar el año de la buena voluntad de Jehová, y el día de venganza del Dios nuestro. A consolar a todos los enlutados;

c. 61:3 A ordenar que a los afligidos de Sion se les dé gloria en lugar de ceniza, óleo de gozo en lugar de luto, manto de alegría en lugar del espíritu angustiado. Y serán llamados árboles de justicia, plantío de Jehová, para gloria suya.

9.3. El pacto eterno de Dios.

a. 61:8 Porque yo Jehová soy amante del derecho, aborrecedor del latrocinio para holocausto. Por tanto, afirmaré en verdad su obra, y haré con ellos pacto perpetuo.

b. 61:9 La descendencia de ellos será conocida entre las naciones, y sus renuevos en medio de los pueblos; todos los que los vieren, reconocerán que son linaje bendito de Jehová.

c. 61:10 En gran manera me gozaré en Jehová, mi alma se alegrará en mi Dios. Porque me vistió con vestiduras de salvación, me rodeó de manto de justicia, como a novio me atavió, y como a novia adornada con sus joyas.

d. 61:11 Porque como la tierra produce su renuevo, y como el huerto hace brotar su semilla, así Jehová el Señor hará brotar justicia y alabanza delante de todas las naciones.

 

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario